Caléndula: La flor para la piel.

- Nombre Científico: Calendula officinalis.
- Propiedades y Usos: Es una hierba excepcionalmente versátil con efectos antiinflamatorios, antisépticos, cicatrizantes y antifúngicos. Es un remedio excelente para quemaduras leves, cortes, rasguños y acné. Por vía interna, ayuda en problemas inflamatorios digestivos como la gastritis y las úlceras pépticas, además de regular la menstruación
La caléndula es una planta milenaria cuyo nombre proviene del latín kalendae, que significa el primer día del mes, debido a que florece casi todo el año.
Durante siglos, los pétalos intensamente amarillos y naranjas de la caléndula se secaron y utilizaron como un sustituto económico del azafrán para dar color y sabor a arroces, sopas y caldos.
En la Europa medieval, su cultivo se extendió masivamente en los huertos de los monasterios tras ser valorada por los monjes boticarios como una de las plantas medicinales más versátiles para la piel.
En la Edad Media, existía la creencia popular de que con sólo mirar fijamente la planta se fortalecía la visión y se alejaban los malos espíritus, por lo que se incluía en amuletos y rituales protectores.
Sus flores se abren con la salida del sol y se cierran al atardecer. Antiguamente, los campesinos creían que si por la mañana las flores no se abrían, era un augurio seguro de lluvia inminente.
Bálsamo de caléndula
Este bálsamo es oro puro, guárdalo para heridas, quemaduras, el culete de los bebés, como crema de base diaria para tu piel, labios y cuerpo en general. Es un auténtico tesoro de hidratación y regeneración de la piel.

Ingredientes.
- 85 g de aceite o oleato de caléndula (aceite de almendras o de oliva macerado con flores secas).
- 15 g de cera de abeja virgen o amarilla sin refinar (da consistencia sólida).
- 40 g de manteca de karité o cacao (opcional, para mayor suavidad).
- Unas gotas de tu aceite esencial favorito.
- Vitamina E para conservación de la mezcla.
Preparado.
-
Desinfecta todos los utensilios y recipientes que vayas a usar pulverizando un poco de alcohol y dejándolos secar.
- Deja macerar durante 30 días en oscuridad 10 gramos de flores de caléndula secas por cada 100 ml del aceite vegetal portador que más te guste (recuerda tener en cuenta las propiedades del aceite).
- Cuela el aceite y viértelo en un recipiente para baño maría.
- Añade cera de abejas.
-
Añade a la mezcla manteca de karité.
-
Lleva el recipiente al baño maría.
-
Retira del fuego una vez esté todo derretido y utilizando una batidora pequeña o un espumador de leche mezcla sin parar.
-
Con un termómetro de líquidos comprueba que tu mezcla baje su temperatura hasta 40 ºC - 45 ºC.
-
Es el momento de añadir aceites esenciales y vitamina E sigue mezclando hasta que la temperatura llegue a los 30 ºC.
-
Vierte la mezcla líquida en un tarro limpio de cristal y mételo en la nevera correctamente etiquetado con su fecha y composición.
Aunque en la receta te pongo unas cantidades estándar de manteca, aceite, cera de abejas y aceites esenciales, ésta es la base de todos los bálsamos (oleatos) y cremas en mousse, por lo que te dejo nociones generales para otras fórmulas.
- La manteca de cacao, karité u otras, deben añadirse en una proporción del 25% al 45% del total de la mezcla.
- La cera de abejas debe añadirse en una proporción del 20% al 25% del peso total de la mezcla (aproximadamente 1 parte de cera de abejas, por cada 3 o 4 partes de aceites y mantecas) para que quede una textura adecuada.
- La proporción estándar de vitamina E (tocoferol) en cosmética natural oscila entre el 0,1% y el 1% del peso total de la mezcla.
- La proporción estándar aceites esenciales en cosmética natural es del 1% al 3% del peso total de la mezcla.
¿Tienes experiencias de vida con esta planta?
¡Te leo en comentarios!
Respuestas